Sería injusto no reconocer al compañero Zapatero los méritos de ampliar derechos sociales y profundizar mediante leyes la cohesión social en su primera legislatura de su mandato. Era la apuesta natural y lógica de un líder socialista para no fallar a su partido y a los 10 millones de votos que depositaron la confianza en él. Las políticas social demócratas supusieron la admiración nacional e internacional consagrando la figura de nuestro secretario general a nivel mundial.
Admitamos un tópico que se repite y que es falso al mismo tiempo: la crisis financiera no la esperaba nadie con el argumento de que afectó a todos los países desarrollados por culpa de acumulados activos tóxicos que los bancos los tenían en su balance y no poseen liquidez para saldar los préstamos a corto plazo.
Lo que nadie cuenta es la primera vez en la historia que un periodo de expansión económica dure 10 años y los gobernantes y sus asesores no digan nada de sus consecuencias nefastas.
Una de dos: ó lo sabían y engañaron al pueblo por motivos electorales, ó son ineptos que condenaron con su desidia a todo el pueblo. Yo soy partidario de la segunda afirmación demostrando que nuestra democracia sigue siendo inmadura.
¡Cómo afrontó nuestro máximo mandatario, Zapatero, esta crisis?. Muy fácil. aplicó a rajatabla los dictados neo liberales y comenzó a disparar a todo lo que social: menos dinero para pensionistas, recortes salariales para funcionarios, reformas laborales retrógradas, privatizaciones masivas de cajas y de activos nacionales, política fiscal pro capitalista, suprimir la justicia universal, apuntarse a todas las guerras que matan pero traen réditos económicos y finalmente, debilitar, pactando con Rajoy con nocturnidad y alevosía y sin abrir debate nacional o ofrecer un referéndum, el estado del bienestar limitando el déficit público vía reforma constitucional.
¿No sería justo que alguien o la mayoría de nuestros dirigentes socialistas pongan fin a esta locura y abran un debate ideológico honrado y serio dentro del partido socialista cara a la sociedad?. ¿A qué esperamos?, ¿ Qué había pasado para que el candidato Rubalcaba acepte lo que negó toda la vida?. Los ciudadanos están decepcionados por nuestra pasividad como militantes. No dejemos que pierdan toda la esperanza por nuestro cobarde silencio.
1 comentarios:
Firmo lo que dices. Totalmente de acuerdo.
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