jueves 8 de septiembre de 2011
LA SOBERANÍA NACIONAL , RAJOY, LA INMERSIÓN LENGÜÍSTICA Y EL COMPLEJO DE ALGUNOS LÍDERES AUTONÓMICOS.
Una revisión y reflexión sobre el Título Preliminar de la Constitución Española, especialmente en los primeros artículos sobre soberanía, nación, lenguas y banderas, nos indican claramente los principios fundamentales de nuestra carta magna. Cuando hablamos de principios, lo asemejamos a unos pilares que sustentan este edificio sin los cuales, éste se derrumba con la consiguiente inexistencia del mismo.
Aludiendo a la parte racional, lógica y psicológica de este título y dejando la parte técnica y jurídica a los profesionales del derecho, como español y médico, creo que tengo la condición de emitir una opinión sobre un tema que siempre sale a colación como la lengua, especialmente, en tiempos electorales, donde cada parte le entra un especie de hipernacionalismo y patriotismo popular olvidando de sus responsabilidades políticas para servir a sus electores.
Atendiendo a una jerarquía lógica y racional, comenzamos por el artículo 1.2 sobre la soberanía nacional. Este artículo indica claramente que esta soberanía reside sólo en el pueblo español, del que emanan los poderes del estado español. Es decir, todos los españoles, incluidas los que residen en las autonomías y que somos 45 millones, otorgamos el poder a nuestros representantes para que legislen las leyes de obligado cumplimiento en todo el territorio español, salva las leyes que compiten a las comunidades autonómicas.
El artículo 3.1, impone y no nos deja elegir sobre la lengua castellana que es la oficial de estado español y que todos los españoles tienen "el derecho" de usarla y el deber de conocerla. Al mismo tiempo, en el artículo 3.2, reconoce la oficialidad de las otras lenguas de las distintas regiones y nacionalidades que forman el territorio español y nos obliga a respetarla.
El concepto de la inmersión lingüística es un término optativo. Yo puedo ir a EE.UU durante un año y nadie me obliga a conocer el idioma inglés, salvo que cuando me comunico o quiero trabajar, entonces, sí, me veo obligado a hablar el idioma oficial. En el caso catalán o Vasco, la cosa es diferente totalmente. Según el artículo 3.1, todos los catalanes o vascos, de antemano son españoles y tienen que saber y usar el castellano como obligación y la opción de saber el catalán o el vasco como segunda lengua oficial hablada y escrita y no al revés. Cuando un Madrileño o andaluz desea trabajar, estudiar o ir de turista en Cataluña, tiene el derecho de estudiar, trabajar y pedir una caña en una cafetería hablando u comunicando en castellano y los que le dan la enseñanza, el trabajo y servirle la caña también. Qué este ciudadano quiere aprender el catalán o el vasco no hay problema e incluso mejor para él, pero, no está obligado a estar "inmerso" en el catalán durante su estancia.
La sentencia del supremo coincide con el razonamiento de la madre o las madres que residen en Cataluña (España) y quieren que sus hijos se les enseña en castellano. ¿Dónde reside el problema?.
Salvo que algunos políticos radicales e irresponsables quieren meternos en la cabeza su pensamiento mágico y su xenofobia, ningún español niega la bondad, la honradez y la valía de los pueblos Vascos y Catalanes, sus idiomas y sus costumbres y su contribución política, económica y social de este país.
Esperemos todos que, si Rajoy ganase las elecciones general de noviembre y yo como socialista, no deseo que la gane, no empiece a hablar el Catalán u el Vasco en la intimidad para llegar al poder olvidando de su obligación como el futuro presidente de todos los españoles.
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